Casas de fuego

Después de una injustificada ausencia de un mes y medio, vuelvo para comentaros la última película de médicos que he visto: casas de fuego.

Es una película argentina de 1995, dirigida por Juan Bautista Stagnaro e interpretada por Miguel Ángel Solá, Pastora Vega y Carola Reyna. Está basada en hechos reales, como suele ocurrir con las películas médicas, y cuenta la historia de Salvador Mazza, un médico argentino que dedicó su vida a luchar contra la enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana (hoy Chagas-Mazza), una enfermedad asociada a la pobreza y la miseria que es transmitida por la vinchuca y causada por el Tripanosoma Cruzi, y que causa la muerte, normalmente por cardiopatía.

A pesar de los numerosos premios recibidos, no me ha parecido una gran película. Es muy interesante por cuanto es muy interesante la historia que cuenta, pero el ritmo es un poco monótono, y los actores, para mi gusto, dejan bastante que desear (excepción hecha del protagonista). La música parece una de esas melodías “demo” de los organillos casio antiguos que los niños con posibles llevaban al colegio. Al final, en fin, uno se alegra de conocer historias como esta, sobre todo por hacerle justicia al personaje protagonista, pero la película, regularcita.