819px-Edward_Jenner2Edward Jenner

El 9 de diciembre de 1979 la Organización Mundial de la Salud certificó la erradicación de la viruela. Es la única enfermedad que se ha erradicado a lo largo de la Historia. El 8 de mayo siguiente, la Asamblea Mundial de la Salud lo ratifica mediante la resolución WHA33.3.

La viruela es una enfermedad infecciosa producida por el variola virus, un virus de la familia poxviridae, género orthopoxviridae, que es un virus de ADN bicatenario.

Los inicios de la enfermedad son desconocidos, pero hay constancia de su existencia en el 1122 adC en China. También se han encontrado restos de virus en momias egipcias. Sobre su llegada a Europa se sabe menos aún; Hipócrates no la menciona en su compilación de enfermedades. Sí se sabe que supuso un grave problema de salud a partir de las Cruzadas, y desde entonces se propagó de forma epidémica durante siglos, devastando poblaciones enteras, con una mortalidad de hasta el 30%, quedando el resto de afectados desfigurados de por vida.

Tras la conquista de América la enfermedad se extiende también por el Nuevo Continente, y tanto la guerra contra los incas como contra los aztecas se verán favorecidas por sendas epidemias de viruela, que en ambos casos diezman la población y acaban con la vida de los grandes líderes: Huayna Capac en el primer caso y Cuitlahuac en el segundo.

En 1798 Edward Jenner descubre la vacuna antivariólica, que es además la primera vacuna desarrollada por el hombre. Inicialmente sus métodos causaron estupor, y la propia Asociación Médica de Londres prohibió la vacunación. Para acabar con el escepticismo general, Jenner vacunó a su hijo de 5 años. No logró su objetivo, pero su hijo quedó inmunizado. El primer gran apoyo público viene cuando Napoleón decide vacunar a sus tropas en 1805. Por entonces la viruela mataba unos 400.000 europeos cada año.

A pesar de que la polémica sobre la eficacia y seguridad de la vacunación duró años, ya en 1803 se organizó la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, conocida como Expedición Balmis por el nombre del médico que la organizó y llevó a cabo. Esta expedición fue la primera campaña de vacunación sistemática de la Historia, y la primera expedición sanitaria de la Historia, respaldada y sufragada por la Corona Española, siendo Rey Carlos IV.

En el Navío María Pita se embarcó a 22 niños huérfanos vacunados, de entre 8 y 10 años, cuyo suero se utilizó para la vacuna. La expedición fue a Canarias, Colombia, Ecuador, Perú, Méjico, Filipinas y China. El propio Jenner escribió: “No puedo imaginar que en los anales de la Historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este”.

Las campañas de vacunación continúan a lo largo del S. XIX, pero la vacuna sigue siendo muy inestable, y su caducidad es de un par de días. El siguiente gran paso en la erradicación de la viruela no se da hasta el S.XX, en que Leslie Collier consigue desarrollar un sistema de conservación de la vacuna que permite su transporte y almacenaje, lo que posibilita que la Organización Mundial de la Salud ponga en marcha una campaña de vacunación a nivel mundial a partir de 1967. El 11 de septiembre de 1978 se produce la última muerte por viruela: la fotógrafa médica Janet Parker contrae la enfermedad, mientras trabajaba en el piso de arriba de donde se manipulaba el virus. Se cree que se propagó por el sistema de tuberías.

Desde entonces se conservan dos muestras del virus, una en el Centro de Control de Enfermedades, en Atlanta (EEUU) y otra en el instituto VECTOR, en Novosibirsk (Rusia).

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